La intradural no me hizo efecto

Días antes de mi segundo parto, estaba muy nerviosa, porque tenia un bebe muy pequeño (21 meses) que estaría solo con papá durante la semana que yo permanecería hospitalizada y  estaría sola, sin mi chico, sin mis padres, sin familiares cercanos con los que contar (bueno estaba mi suegra que hacia lo que podía con casi 80 años y de verdad fue una gran compañía).

La cesárea estaba programada para las 13hrs, tenia que llegar a la clínica sobre las 10:30h,  ese día me desperté muy pronto, sobre las 6 h y me senté frente al ordenador para dejar por escrito todos los tramites que habría que hacer durante mi hospitalización, a eso de las 7 de la mañana decidí irme a la habitación a descansar un poco antes de prepararnos, antes pase por el baño y ya no recuerdo mas, unos minutos mas tarde veo a mi chico conmigo en brazos intentado despertarme, yo había perdido el conocimiento, no podía moverme del dolor en las caderas, tenia una fuerte contusión en la cabeza y mi rodilla estaba sangrando, me cuenta mi chico que escucho un sonido muy fuerte y salio corriendo a ver que pasaba y me encontró en el suelo medio asfixiada, con la mirada perdida e intentaba reanimarme.

Así que el resto lo hizo mi chico, despertar y vestir al pequeño (de 21 meses) vestirme a mi, recoger todo lo necesario para la hospitalización y nos fuimos a la clínica, allí me hicieron un reconocimiento para ver si la pequeña que venia de camino estaba bien.  Me dijeron  que había sido un síncope provocado por la ansiedad, nunca olvidare aquel mal trago, estaba angustiada de solo pensar que a mi pequeña podía haberle causado algún mal aquella falta de riego sanguíneo transitoria, pero el médico me tranquilizo y me dijo que la pequeña estaba bien, me prepararon y me llevaron al quirófano antes de lo previsto, cuando estaban a punto de ponerme la intradural, llego un parto complicado, me dejaron en espera y se fueron a  atender la urgencia. Pasados 20 minutos aproximadamente, regresaron conmigo y me prepararon, pero yo no sentía lo mismo que la primera vez, sentía mis piernas y podía moverlas, nunca se durmieron por completo y así empezaron a practicar la cesárea, yo sentía como el bisturí atravesaba mi piel yo  se lo decía a la doctora, me dolía y empecé a gritar, las doctoras se reían y me decían, ¿Pero como te va a doler? y yo seguía gritando, finalmente optaron por dormirme totalmente, pasada una hora desperté en cuidados intensivos y sin saber nada de mi pequeña, ¿si estaba bien? ¿Cómo había salido todo? nadie me decía nada, lo pase muy mal, tuve la suerte  que había una señora acompañando a su hija y le pedí que llamara a mi chico para preguntarle si sabia algo, así me entere que había nacido mi princesa, que estaba perfecta y que era la mas guapa de todas.