Bebidas Calientes y Tú Bebé
Un cafecito por las mañanas para despertarnos, un té a media tarde para relajarnos, una bebida caliente para contrarrestar el frío a cualquier hora del día, son siempre bienvenidos. Por frío, por sueño, por cansancio o porque nos gustan, las bebidas calientes son algo que la mayoría de nosotras apreciamos y disfrutamos. Por otro lado, siempre hemos oído decir que tener hijos nos cambia la vida. Y es verdad. ¿Pero hasta qué punto? Hasta el punto en que terminamos modificando el cuándo, cómo y dónde bebemos estas bebidas calientes. Se calcula que en Méjico cada minuto 10 niños menores de 5 años sufren quemaduras. El 55% de estas quemaduras suceden en casa y la causa más común es por derrame de líquidos calientes (datos serviciosmedicos.pemex.com).
Hace unos años cuando mi hija todavía era una bebe, fui a visitar a mi hermana a su casa. Como es costumbre, me ofreció un café y cuando me dispuse a beberlo, con la niña en las piernas, a mi hermana casi le da un infarto. Colocó el café en la mesa y me pidió que por favor pusiera a mi bebé en el cochecito antes de tomar mi café. Yo, por supuesto, no entendía la razón de esta reacción, pero acepté su sugerencia. Entonces se sentó y me contó esta historia:
"En mi primer día de trabajo en Irlanda, como residente en cirugía pediátrica, me tocó ayudar al cirujano plástico en una operación a un niño de 6 años. Era la cuarta o quinta operación del niño. Ya él estaba habituado al trance. Cuando entré al quirófano, el niño estaba aún despierto, recostado en la camilla, relajado y hasta sonriente. La anestesista conversaba con él. Recuerdo que le decía: "Ahora te pondremos esta mascarilla en la cara y sólo tienes que respirar con normalidad. Te quedarás dormido. El aire que sale de la mascarilla tiene un olor raro, pero no te preocupes". A lo que el niño respondió: "Si, ya lo sé, ¡huele a manzanas podridas!" y soltó una carcajada que nos hizo reir a todos en el quirófano. A los pocos segundos se quedó dormido y empezamos la operación. La operación consistía en un injerto de piel en sus piernas, en las que había sufrido quemaduras de tercer grado. Estando en un restaurante con sus padres, un camarero que llevaba una bandeja con tazas de té, se tropezó y el té caliente cayó sobre las piernas del niño. Afortunadamente el niño se recuperó totalmente."
Según los casos que repasé sobre este tipo de accidentes en España, México, Chile y UK, la mayoría de los accidentes con niños sucede dentro de sus hogares y, de éstos, un porcentaje alto son quemaduras por escaldaduras (quemaduras por líquidos calientes). En España, el 85% de las quemaduras en niños son térmicas, de las cuales el 65% son causadas por líquidos calientes como café, caldos o té, etc. (datos saludalia.com). Las quemaduras térmicas con bebidas calientes resultan en el 70% de todas las quemaduras térmicas (datos capt.org.uk). Un dato a tomar muy en cuenta es que la piel de un bebé es 15 veces más fina que la de un adulto. El 55% de todas las quemaduras por fuego y líquidos calientes suceden en el hogar. Son más los casos de quemaduras por líquidos calientes que por fuego entre los niños pequeños (datos serviciosmedicos.pemex.com). Todos estos accidentes son evitables.
Con toda esta información recibida, seguimos las siguientes reglas de sentido común que han librado a nuestros hijos de pasar por el trauma de sufrir alguna quemadura.
- Está prohibido jugar en la cocina mientras se está cocinando.
- Cuando se llevan cacerolas u otros implementos calientes a la mesa, vamos avisándolo en voz alta. Así nos aseguramos de que los niños estén advertidos y de que no estén cerca o en el camino.
- Tomar bebidas calientes (te, café, etc.) lejos de los niños.
- En restaurantes y cafeterías, sentar a los niños lejos de pasillos por el tránsito de los camareros. Jamás debemos permitir a los camareros servir y pasar platos de comidas o las bebidas por encima de los niños.
- Llenar la bañera primero con agua fría y templar después con la caliente.
- Siempre verificar la temperatura del agua antes de introducir al bebe en la bañera.
