Tenía 38 semanas de embarazo y se suponía seria un parto normal, lo cual no pudo ser ya que la noche del 22 de septiembre de 2007 tuve un pequeño sangrado que me hizo a las 9 de la noche correr a la clínica, ya que mi medico estaba de viaje y llegaba justo al día siguiente, procedí a llamar al médico que dejo en su lugar, el cual luego de llamarlo montones de veces, por fin se digno a atender el teléfono y referirme a una doctora en la clínica, la cual me recibió, me hizo un tacto y ,me comunico que estaba en proceso de parto, me colocaron los famosos enema y pitosin y me pusiero